Cultiva tu paciencia

Hoy en día la paciencia es casi un poder mágico. Todo se quiere ya y sin demasiado esfuerzo! Sin embargo hay que aprender a ser paciente. Es un requisito casi indispensable para transitar mejor el día a día, tanto en las relaciones interpersonales, en el trabajo como en la concreción de metas personales. Pero… ¿Qué significa ser paciente? 

Ser paciente significa tener la capacidad de mantener la calma. No solo en situaciones difíciles, sino saber esperar con tranquilidad y sin quejas a que las cosas sucedan. Esto no significa ubicarse en un rol pasivo, cruzarse de brazos y esperar que surja un milagro. 

Ser paciente implica tolerar algún retraso, contratiempo o limitaciones sin perder la serenidad ni la motivación propia. Para ser paciente es importante entender que algunas cosas requieren de tiempo y estar dispuesta a esperar activamente el paso de ese tiempo. 

 

La práctica de Yoga como la Psicoterapia requieren paciencia. No se logra en una o dos sesiones de psicología, ser la persona que se quiere ser y resolver los problemas que se quieren resolver. Ni tampoco en tres sesiones de yoga se logra conocer el cuerpo y sentir comodidad en una postura. se debe aprender a darse tiempo, a ser paciente con una misma. 

Veamos algunos puntos en común entre la Psicoterapia y el Yoga.

En ambos espacios se requiere respeto por el proceso, lleva su tiempo acomodar-se (emociones, pensamientos o la propia respiración y el cuerpo) para notar cambios, superación y desarrollo. “Hay que ser paciente” 

En cada sesión (de Psicoterapia o de Yoga) hay una nueva oportunidad de conocer las propias habilidades y destrezas (psicológicas y/o físicas), reconocer las vulnerabilidades emocionales, mentales y aceptar las posibilidades (a veces limitantes) que el cuerpo, la mente y la voluntad pueden brindar en algunas ocasiones. Es necesario tener apertura y buena disposición para explorar-se y avanzar en cada proceso, no dejarse ganar por los tropiezos y ser perseverante para superar los desafíos que se plantean en cada sesión. Y para esto “Hay que ser paciente”.

A su vez, el profesional a cargo de la guía (sobre el tapete o en consulta), invita a un proceso de introspección y descubrimiento personal que requiere de confianza para poder seguir las instrucciones y encontrar la comodidad en las posturas, como también confianza para poder abrirse a mostrar dolores o pensamientos que pueden ser intimidantes para una misma. Confiar en el profesional conlleva tiempo, por lo que también requiere “ser paciente”.

 

En resumen, “ser paciente” en Psicoterapia o en la práctica de Yoga, implica compromiso, perseverancia y confianza en el proceso y en ti misma. Implica tener una actitud de respeto, escucha, aceptación y gratitud para que los cambios que buscas en tu vida puedas encontrarlos, de la mano de una buena guía y estos sean válidos en tu presente para que puedas potenciar tus beneficios. Comienza hoy a cambiar tu vida! Contáctame!

 

Vane Paz 🌟

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